Google cumple 28 años: la curiosa historia matemática detrás de su nombre
🕒 Lectura estimada: 7 min
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Hoy parece imposible imaginar internet sin Google.
Lo usamos para buscar una dirección, resolver una duda, encontrar una receta, investigar una noticia o llegar a prácticamente cualquier rincón de la web. Pero antes de convertirse en uno de los servicios más conocidos del planeta, Google fue apenas un proyecto universitario creado por dos estudiantes de Stanford.
Este 27 de septiembre de 2026, la compañía celebra 28 años y lo hace con un Doodle de estética retro que recuerda sus primeros días. La fecha tiene una pequeña curiosidad: Google Inc. fue incorporada oficialmente el 4 de septiembre de 1998, aunque desde hace más de una década la empresa celebra su cumpleaños el 27 de septiembre.
Y detrás del nombre que hoy todos conocemos hay una historia todavía más curiosa: Google nació de una palabra matemática escrita por error.
El origen está en el término googol, o gúgol en español.
Un googol representa el número 1 seguido de 100 ceros.
Es decir, una cantidad tan absurdamente grande que resulta difícil imaginarla.
La elección tenía bastante sentido para Larry Page y Sergey Brin. Su proyecto buscaba organizar una cantidad enorme de información disponible en internet, así que un concepto matemático asociado a números gigantescos encajaba perfectamente con su idea.
En términos numéricos, un googol se escribe así:
10¹⁰⁰
O, dicho de otra manera, un 1 acompañado por cien ceros.
Entonces, ¿por qué no se llama Googol?
Aquí aparece una de las anécdotas más famosas sobre el nacimiento de Google.
Cuando Page y Brin estaban buscando un nombre para su buscador, surgió la idea de utilizar “googol”.
Según la versión recogida por MeriStation, un compañero realizó una búsqueda para comprobar si el dominio estaba disponible y escribió accidentalmente Google en lugar de Googol.
El error les gustó.
Y en vez de corregirlo, decidieron quedarse con aquella nueva palabra.
Así nació uno de los nombres más reconocibles de la historia de la tecnología.
De hecho, hoy resulta extraño pensar que la compañía pudo haberse llamado Googol.
Antes de Google existió BackRub
El buscador tampoco se llamó Google desde el principio.
En 1996, Larry Page y Sergey Brin comenzaron a trabajar en un proyecto llamado BackRub.
La idea consistía en analizar los enlaces entre páginas web para determinar cuáles eran más relevantes.
Hasta entonces, muchos buscadores clasificaban los resultados principalmente según las palabras que aparecían dentro de una página.
Page y Brin propusieron algo diferente: observar cuántas páginas enlazaban hacia otra y qué importancia tenían esos enlaces.
Ese enfoque terminó evolucionando hacia PageRank, el algoritmo que ayudó a diferenciar a Google de muchos competidores de la época.
Otra historia curiosa de los primeros años está relacionada con el almacenamiento.
En 1996, Page y Brin necesitaban guardar grandes cantidades de información para probar su buscador.
Los discos duros de alta capacidad eran bastante caros, así que construyeron una estructura para almacenar varias unidades utilizando piezas de LEGO.
La solución era barata, modular y fácil de modificar.
MeriStation señala que aquella estructura también terminó asociándose visualmente con los colores que posteriormente se volverían característicos de la marca.
Hoy Google opera enormes centros de datos repartidos por diferentes partes del mundo.
Pero parte de su infraestructura inicial literalmente estaba sostenida por juguetes.
¿Por qué la página de Google siempre fue tan sencilla?
El diseño minimalista del buscador tampoco nació necesariamente de una gran estrategia artística.
En sus primeros años, Page y Brin no dominaban especialmente el desarrollo de interfaces web.
Por eso optaron por una página bastante simple:
Un fondo blanco.
El logotipo.
Una caja de búsqueda.
Y unos pocos botones.
Aquella limitación terminó convirtiéndose en una ventaja.
Mientras otros portales de finales de los noventa estaban cargados de noticias, banners, menús y publicidad, Google ofrecía una experiencia mucho más limpia y rápida.
Ese estilo terminó convirtiéndose en una de las características más reconocibles del buscador.
La primera búsqueda de Google tampoco fue muy emocionante
Hoy utilizamos Google para realizar miles de millones de consultas diariamente.
Pero alguna vez tuvo que existir una primera búsqueda.
Según la historia recopilada por MeriStation, una de las primeras pruebas reales del buscador utilizó el nombre Gerhard Casper, quien en aquel momento era presidente de la Universidad de Stanford.
No fue “el significado de la vida”.
Ni “cómo hacerse millonario”.
Ni siquiera “gatos graciosos”.
Fue el nombre de un académico.
Toda revolución tecnológica tiene que empezar por algún lado.
El botón “Voy a tener suerte” era una mala idea para el negocio
Otro elemento clásico de Google fue el botón “Voy a tener suerte”.
Su función era sencilla: en lugar de mostrar la página de resultados, llevaba directamente al primer sitio encontrado.
Para el usuario era rápido.
Para Google no tanto.
El problema era que al saltarse la página de resultados también se evitaban los anuncios que aparecían allí.
Eso significaba perder ingresos publicitarios.
A pesar de ello, la compañía mantuvo durante años el botón porque se había convertido en una parte reconocible de la personalidad del buscador.
Para celebrar el aniversario de 2026, Google presentó un Doodle inspirado en sus primeros años.
La propuesta recupera elementos gráficos de finales de los noventa y añade un cuestionario interactivo con preguntas sobre la historia y la cultura de la compañía.
Los Doodles también tienen una historia bastante larga.
El primero apareció en 1998, incluso antes de la incorporación oficial de Google, y funcionaba básicamente como un mensaje informal para indicar que Larry Page y Sergey Brin estaban fuera de la oficina.
Desde entonces se han convertido en una tradición utilizada para celebrar aniversarios, personas, eventos científicos y fechas culturales.
En 1998, Google era un buscador creado por dos estudiantes.
Hoy es una de las compañías tecnológicas más influyentes del mundo.
El buscador continúa siendo uno de sus productos principales, pero la empresa también desarrolla Android, YouTube, Chrome, Google Maps, Gmail, servicios en la nube y herramientas de inteligencia artificial como Gemini.
Y precisamente la IA está obligando a Google a realizar una de las mayores transformaciones de su historia.
La compañía está convirtiendo progresivamente su buscador en una herramienta capaz de generar respuestas, resumir información y ayudar a completar tareas, en lugar de limitarse a ofrecer una lista de enlaces.
Curiosamente, la misión sigue pareciéndose bastante a aquella idea original asociada con un googol: intentar organizar una cantidad inmensa de información.
Solo que ahora esa cantidad es muchísimo mayor.
Un error ortográfico que terminó cambiando internet
Hay algo bastante simpático en toda esta historia.
Uno de los nombres corporativos más conocidos del planeta nació de una palabra matemática y, según la anécdota más extendida, de un error al escribirla.
Si alguien hubiera corregido aquella letra hace casi tres décadas, quizá hoy diríamos:
“Voy a buscarlo en Googol”.
Pero Google sonaba mejor.
Y 28 años después, aquel nombre inventado accidentalmente se convirtió incluso en un verbo utilizado en muchos idiomas.
La historia también resume bastante bien cómo nació buena parte de internet: estudiantes experimentando, computadores improvisados, ideas matemáticas y soluciones que nadie imaginaba que terminarían siendo utilizadas por miles de millones de personas.
Todo a partir de un número tan grande que prácticamente nadie necesita escribir completo.
Fuentes: MeriStation, Google
james
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