El impacto de la actividad física en la salud mental y su rol como aliado del bienestar en Colombia
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Fotos: Smart Fit
Durante los últimos años se ha intensificado la conversación alrededor del cuidado integral de las personas. En el marco del Mes de la Concientización sobre la Prevención del Suicidio , Smart Fit se suma a esta conversación para destacar la importancia de incorporar el bienestar físico y emocional dentro de los hábitos cotidianos, así como de generar espacios que favorezcan la conexión con otras personas.
Para la compañía, la actividad física puede ser un punto de partida para construir rutinas de autocuidado de manera gradual y sostenible. Más allá de sus beneficios físicos, moverse con regularidad puede contribuir al bienestar emocional, favorecer la reducción de síntomas asociados a la ansiedad y la depresión y generar momentos de desconexión de las preocupaciones cotidianas. La OMS reconoce que la actividad física regular mejora la salud mental, la calidad de vida y el bienestar general.
Esta visión también se refleja en las iniciativas que Smart Fit desarrolla para acercar la actividad física a diferentes comunidades. La compañía llevó el bienestar a las calles a través de eventos masivos como Smart Fit RUN, Wellness Weekend (Yoga al parque, cycling), impactando a más de 3.000 personas durante este primer semestre del año en curso. Estas acciones hacen parte de su propósito de democratizar el acceso al fitness de calidad y al bienestar, acercando la actividad física a más personas y contribuyendo a la construcción de hábitos saludables.
La conversación cobra especial relevancia frente al panorama actual, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año más de 720.000 personas mueren por suicidio en el mundo, y esta se encuentra entre las principales causas de muerte en personas de 15 a 29 años. En Colombia, el Instituto Nacional de Salud (INS) reportó 4.818 casos de intento de suicidio durante los dos primeros meses de 2026. En el grupo de 15 a 19 años, la tasa registrada fue de 28,7 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que entre las mujeres de este grupo alcanzó 41,6 casos por cada 100.000 habitantes, frente a 16,4 entre los hombres.
El mismo reporte identifica el antecedente de trastorno psiquiátrico como el principal factor de riesgo registrado entre los casos de intento de suicidio, presente en el 45,5% de los casos, seguido por el trastorno depresivo, con 40%. A este panorama se suma otro desafío de salud pública: la inactividad física. La OMS estima que 1.800 millones de adultos —el 31% de la población adulta mundial— no alcanzan los niveles recomendados de actividad física. Si la tendencia continúa, esta proporción podría llegar al 35% en 2030.

La actividad física como un aliado complementario en el bienestar emocional
Frente a este desafío de salud pública, diversas investigaciones científicas internacionales sugieren que el ejercicio estructurado puede ser una herramienta valiosa de apoyo para la salud mental. Una revisión reciente publicada en el British Journal of Sports Medicine, que analizó 63 revisiones sistemáticas con 1.079 estudios y 79.551 participantes, encontró que el ejercicio se asocia con una reducción de los síntomas de depresión y ansiedad, con un efecto especialmente relevante en adultos jóvenes de 18 a 30 años y mayores beneficios cuando se practica en grupo y bajo supervisión. En la misma línea, la OMS señala que la actividad física regular puede reducir entre 28% y 32% el riesgo de depresión y demencia.
Estos resultados no significan que el ejercicio pueda prevenir por sí solo el suicidio ni sustituir un tratamiento profesional. Su valor está en que puede formar parte de un abordaje integral de la salud mental, al contribuir a reducir síntomas de ansiedad y depresión y favorecer el bienestar general.
¿Cómo empezar a integrar la actividad física en la rutina diaria?
Desde Smart Fit, la invitación es a entender el ejercicio como un hábito que puede construirse progresivamente y adaptarse a las necesidades de cada persona. La OMS recomienda para los adultos al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad vigorosa, aunque también señala que realizar alguna actividad es mejor que ninguna.
Los expertos sugieren empezar con pequeños pasos que permitan disfrutar el proceso de manera sostenible:
Espacios diseñados para acompañar el bienestar integral
Conscientes de que la actividad física es un pilar accesible para cuidar la mente tanto como el cuerpo, Smart Fit reafirma su compromiso de ofrecer espacios seguros, incluyentes y guiados por profesionales, para que cada persona pueda construir hábitos saludables a su propio ritmo.
Camilo Sarasti, CEO del Clúster Andino, comentó que, “hablar de bienestar también implica hablar de cómo nos sentimos. Para muchas personas, hacer ejercicio puede convertirse en un momento para desconectarse de las preocupaciones del día, compartir con otros y construir un hábito que les haga bien. En Smart Fit queremos que nuestros espacios sean lugares donde las personas puedan sentirse cómodas, avanzar a su propio ritmo y entender que cuidar de uno mismo también es parte de la rutina.”
En este mes de la Mes de la Concientización sobre la Prevención del Suicidio, Smart Fit invita a la comunidad a promover conversaciones empáticas, buscar ayuda profesional cuando sea necesario y recordar que el movimiento puede ser un gran aliado para el autocuidado diario.
GJS SB
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