Logo Guapacho
ON

Portada » BepiColombo entra en la recta final: Europa y Japón ya están a punto de llegar a Mercurio

BepiColombo entra en la recta final: Europa y Japón ya están a punto de llegar a Mercurio

🕒 Lectura estimada: 7 min


Mercurio es uno de los planetas más difíciles de visitar del sistema solar.

Está cerca del Sol, soporta temperaturas extremas, tiene una gravedad complicada para capturar una nave y obliga a calcular trayectorias casi quirúrgicas para no pasar de largo o terminar en el lugar equivocado.

Por eso la misión BepiColombo es tan importante.

Después de casi ocho años de viaje, la misión conjunta de la Agencia Espacial Europea y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial entró en su etapa final para llegar al planeta más pequeño y más cercano al Sol.

Las dos naves científicas dejaron atrás el módulo que las impulsó durante el recorrido y ahora se preparan para una de las maniobras más delicadas de toda la misión: entrar en órbita alrededor de Mercurio.

BepiColombo ya está en la fase final hacia Mercurio

La misión BepiColombo fue lanzada en octubre de 2018 y desde entonces ha viajado por una ruta larguísima e indirecta para acercarse poco a poco a Mercurio.

Según AP, las dos naves científicas de la misión dejaron atrás su módulo de transferencia el jueves 3 de septiembre de 2026, marcando el inicio del tramo final de llegada al planeta.

Ese módulo, conocido como Mercury Transfer Module, fue el encargado de llevar a los orbitadores durante gran parte del viaje interplanetario.

Ahora que cumplió su tarea, las naves entran en una etapa mucho más delicada.

La Agencia Espacial Europea informó que BepiColombo debe entrar en órbita alrededor de Mercurio el 21 de noviembre de 2026, y que los dos orbitadores científicos se separarán entre el 9 y el 10 de diciembre.

Una misión de Europa y Japón

BepiColombo es una misión conjunta entre la Agencia Espacial Europea, ESA, y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial, JAXA.

No viaja con una sola nave científica, sino con dos orbitadores.

El primero es el Mercury Planetary Orbiter, desarrollado por Europa, que estudiará la superficie, la composición, la estructura interna y la evolución del planeta.

El segundo es Mio, el orbitador japonés, encargado de estudiar la magnetosfera de Mercurio, su campo magnético y el entorno de plasma que rodea al planeta.

Esa doble mirada es clave.

Mercurio no solo interesa por su superficie llena de cráteres. También es un laboratorio natural para entender cómo se comporta un planeta rocoso tan cerca del Sol.

Más de 10.000 millones de kilómetros para llegar al planeta más cercano

Suena raro, pero llegar al planeta más cercano al Sol no significa tomar el camino más corto.

BepiColombo ya ha recorrido más de 10.000 millones de kilómetros en una ruta indirecta por el sistema solar interior, según datos citados por AP.

La razón es orbital.

Una nave que viaja hacia Mercurio no solo debe acercarse al Sol. También debe reducir velocidad para que el planeta pueda capturarla. Si llega demasiado rápido, simplemente pasa de largo.

Por eso BepiColombo necesitó múltiples sobrevuelos planetarios, conocidos como asistencias gravitacionales, para ajustar su trayectoria y perder velocidad de forma controlada.

La misión completó nueve maniobras de sobrevuelo planetario antes de esta fase final. JAXA también señala que BepiColombo estaba programada para entrar en órbita alrededor de Mercurio en noviembre de 2026 tras esa larga secuencia de maniobras.

Mercurio es pequeño, extremo y misterioso

Mercurio es el planeta más pequeño del sistema solar y el más cercano al Sol.

Aunque parece simple a primera vista, sigue siendo uno de los mundos menos explorados. Su cercanía al Sol dificulta el envío de naves, sus temperaturas son extremas y su superficie conserva señales de miles de millones de años de impactos, actividad volcánica y cambios geológicos.

La misión busca estudiar su composición, geofísica, atmósfera extremadamente tenue, magnetosfera e historia. NASA describe BepiColombo como una misión europea-japonesa diseñada para investigar precisamente esas características del planeta.

Mercurio puede ayudar a responder preguntas importantes sobre cómo se formaron los planetas rocosos y por qué este mundo terminó siendo tan denso, tan cercano al Sol y tan distinto a sus vecinos.

No es la primera misión a Mercurio, pero sí una de las más complejas

BepiColombo no será la primera nave en estudiar Mercurio, pero sí una de las misiones más ambiciosas enviadas al planeta.

Antes estuvieron Mariner 10, de la NASA, en los años setenta, y MESSENGER, que orbitó Mercurio entre 2011 y 2015.

La diferencia es que BepiColombo llevará dos orbitadores trabajando al mismo tiempo, con instrumentos complementarios y una cooperación internacional entre Europa y Japón.

La ESA la describe como la segunda y más compleja misión en orbitar Mercurio.

Eso explica por qué su llegada es tan esperada.

No se trata solo de llegar. Se trata de instalar dos laboratorios científicos alrededor de uno de los planetas más difíciles del sistema solar.

El nombre viene de Giuseppe “Bepi” Colombo

La misión lleva el nombre de Giuseppe “Bepi” Colombo, matemático e ingeniero italiano que tuvo un papel importante en el estudio de Mercurio y en la misión Mariner 10 de la NASA.

AP recuerda que Colombo participó en la misión Mariner 10 en los años setenta, una de las primeras en estudiar Mercurio de cerca.

Su trabajo ayudó a entender mejor las trayectorias necesarias para acercarse al planeta y el extraño comportamiento orbital de Mercurio.

Por eso el nombre de la misión no es casual.

Es un homenaje a uno de los científicos que ayudó a abrir el camino hacia ese mundo.

Qué viene ahora

Después de la separación del módulo de transferencia, BepiColombo entra en una secuencia crítica de llegada.

Si todo sale como está previsto, la nave compuesta entrará en órbita alrededor de Mercurio el 21 de noviembre de 2026. Luego, en diciembre, los dos orbitadores científicos se separarán para iniciar sus operaciones alrededor del planeta.

A partir de ahí comenzará la fase científica más importante.

El orbitador europeo mirará hacia la superficie y el interior del planeta.

El japonés Mio estudiará el entorno magnético y las partículas que rodean a Mercurio.

Juntas, las dos naves permitirán mirar a Mercurio desde ángulos que ninguna misión anterior pudo combinar de la misma forma.

Por qué importa estudiar Mercurio

Mercurio puede parecer un planeta pequeño y lejano para nuestra vida diaria, pero estudiarlo ayuda a entender la historia completa del sistema solar.

Su composición, su núcleo, su campo magnético y su superficie pueden dar pistas sobre cómo se formaron los planetas rocosos, cómo evolucionan cerca de una estrella y qué ocurre en ambientes extremos.

También puede ayudar a comparar mundos como la Tierra, Marte, Venus y exoplanetas que orbitan muy cerca de otras estrellas.

En astronomía, incluso los planetas pequeños pueden guardar respuestas enormes.

BepiColombo, la misión conjunta de Europa y Japón, ya entró en la fase final de su viaje hacia Mercurio.

Después de casi ocho años en el espacio y más de 10.000 millones de kilómetros recorridos, sus dos orbitadores científicos dejaron atrás el módulo de transferencia que los impulsó durante la travesía.

Ahora comienza la parte más delicada: entrar en órbita alrededor del planeta más pequeño y más cercano al Sol.

Si todo avanza según el plan, BepiColombo llegará a Mercurio el 21 de noviembre de 2026 y sus dos orbitadores comenzarán a separarse en diciembre.

Será una oportunidad única para estudiar un mundo extremo, poco explorado y lleno de preguntas.

Porque esta ves, Europa y Japón no solo quieren pasar cerca de Mercurio.

Quieren quedarse a estudiarlo.

CATEGORÍAS:

Espacio, Sociedad

james

Suscríbete al boletín

Recibe noticias, análisis y contenido geek directo en tu bandeja.

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Te puede interesar