BATTSAVER: el invento colombiano que usa energía solar para darle más vida a las baterías
🕒 Lectura estimada: 7 min
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Una batería descargada puede arruinar cualquier viaje, pero también puede ser el comienzo de una buena idea. Eso fue precisamente lo que ocurrió en Colombia, donde una cuatrimoto que se negó a encender terminó inspirando BATTSAVER, un dispositivo que utiliza energía solar para ayudar a recuperar y prolongar la vida útil de las baterías de plomo.
Desarrollado por la empresa colombiana Rock and Ride, este pequeño invento busca resolver un problema bastante cotidiano: tener que reemplazar una batería antes de tiempo. Su propuesta combina energía solar, electrónica y un sistema portátil que puede instalarse en diferentes tipos de vehículos.
Tras una inversión de 400 millones de pesos y 14 meses de desarrollo, BATTSAVER llega al mercado colombiano con tres versiones, precios desde $399.000 y la ambición de llevar su tecnología a otros países.
Todo comenzó en mayo de 2025, cuando Fernanda Zapata, abogada y directora comercial de Rock and Ride, se preparaba junto a su socio para una rodada por las inmediaciones del páramo de Chingaza, cerca de Bogotá.
El plan parecía perfecto hasta que la cuatrimoto decidió no colaborar. La batería estaba completamente descargada y el paseo tuvo que aplazarse.
Lo que para cualquier conductor habría sido simplemente un mal día se convirtió en el punto de partida de un proyecto tecnológico.
Fernanda y su equipo comenzaron a investigar cómo aprovechar mejor las baterías de plomo, una tecnología que lleva aproximadamente 170 años acompañándonos y que continúa siendo fundamental para el funcionamiento de millones de vehículos.
La pregunta era sencilla: ¿sería posible aprovechar la energía solar para mantener una batería en mejores condiciones y evitar que terminara prematuramente en un centro de reciclaje?
De esa inquietud nació BATTSAVER.
La tecnología detrás de BATTSAVER combina un panel fotovoltaico con un circuito electrónico que regula la energía suministrada a la batería del vehículo.
En lugar de depender de una conexión a la red eléctrica, el dispositivo aprovecha la luz solar para proporcionar una carga lenta y controlada.
Según Rock and Ride, este proceso busca combatir la sulfatación, un fenómeno que ocurre cuando se forman cristales de sulfato de plomo en las placas internas de la batería. Con el tiempo, estos depósitos pueden reducir su capacidad para almacenar y entregar energía.
La compañía sostiene que su dispositivo puede ayudar a recuperar baterías afectadas por este problema y prolongar su funcionamiento.
Eso sí, hay un detalle importante: BATTSAVER no es una solución mágica para cualquier batería dañada. Su efectividad dependerá del estado de la batería, del tipo de deterioro que presente y de las condiciones de uso. Tampoco sustituye un diagnóstico técnico ni un sistema de carga adecuado.
La empresa afirma que su tecnología puede contribuir a que algunas baterías alcancen los seis o siete años de funcionamiento para los que fueron diseñadas. Sin embargo, todavía no se han presentado públicamente ensayos independientes que permitan confirmar esa duración en condiciones reales.
Uno de los aspectos más interesantes de BATTSAVER es que sus creadores no querían desarrollar un aparato complicado de instalar.
El resultado es un dispositivo plegable, portátil y equipado con cuatro imanes que permiten fijarlo a superficies metálicas del vehículo.
Su diseño facilita transportarlo, instalarlo y retirarlo cuando sea necesario.
La propuesta resulta especialmente interesante para vehículos que pasan largos periodos estacionados, como motocicletas de uso ocasional, embarcaciones o maquinaria agrícola.
En estos casos, un sistema de mantenimiento de carga podría ayudar a compensar parte de la descarga que experimenta una batería mientras permanece sin utilizarse, siempre que reciba suficiente luz solar.
El diseño colombiano también tiene respaldo documental. Una solicitud de modelo de utilidad presentada por Rock and Ride ante las autoridades colombianas el 26 de enero de 2026 describe un dispositivo solar plegable para mantener la carga de baterías, equipado con fijación magnética y controlador electrónico. Fue publicada el 16 de marzo de 2026.
Más allá de evitar que un vehículo se quede varado, BATTSAVER también apunta a un desafío ambiental.
Las baterías de plomo-ácido son reciclables, pero su fabricación y tratamiento implican riesgos cuando no se realizan bajo condiciones adecuadas.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la exposición al plomo puede afectar distintos órganos y sistemas del cuerpo, especialmente en los niños.
Según las estimaciones más recientes recogidas por la organización, más de 3,5 millones de muertes en el mundo durante 2023 fueron atribuibles a la exposición al plomo, principalmente por sus efectos cardiovasculares. Esta cifra corresponde a todas las fuentes de exposición, no exclusivamente a las baterías.
El reciclaje informal de baterías también puede liberar partículas y residuos contaminantes al ambiente, afectando a trabajadores y comunidades cercanas.
Por eso, prolongar la vida útil de una batería podría ayudar a reducir la frecuencia con la que necesita reemplazarse.
Naturalmente, el beneficio ambiental real dependerá de cuánto se prolongue su duración, de los materiales utilizados para fabricar el dispositivo y de su propio ciclo de vida.
La energía solar es una parte importante de la propuesta, pero por sí sola no garantiza que un producto sea completamente sostenible.
Aunque BATTSAVER tiene ADN colombiano, su producción se realiza en China.
Rock and Ride contactó a siete proveedores antes de encontrar una fábrica capaz de materializar el diseño desarrollado en Colombia.
En octubre de 2025 recibió el prototipo que más se acercaba a su idea original.
Fernanda cuenta que lo instaló en la batería de la cuatrimoto que había originado el proyecto y que, una semana después, el vehículo volvió a funcionar.
Tras esa prueba, a comienzos de 2026 la empresa autorizó la fabricación a mayor escala del dispositivo.
El proyecto contó con la participación de una ingeniera de diseño de producto, encargada de elaborar los planos técnicos bajo la supervisión de Rock and Ride.
La compañía también se encuentra en proceso de obtener la certificación como Empresa B, una iniciativa orientada a organizaciones que buscan combinar rentabilidad con compromisos sociales y ambientales.
La empresa contempla comercializar el producto mediante concesionarios, distribuidores, empresas de flotas y plataformas de comercio electrónico como Mercado Libre.
También dispone de su sitio oficial, BATTSAVER.com , donde los interesados pueden consultar información sobre el dispositivo.
Antes de comprarlo, conviene verificar el voltaje de la batería, los requisitos de instalación y la compatibilidad con el vehículo.
Rock and Ride no quiere que su invento se quede únicamente en el mercado nacional.
La compañía tiene previsto ampliar la protección de su desarrollo a mercados como Estados Unidos, la Unión Europea y México, además de explorar oportunidades comerciales en otros países latinoamericanos.
Sus objetivos de ventas también son ambiciosos: comercializar 10.000 unidades al cierre de 2026 y alcanzar las 120.000 durante 2027.
Se trata de metas empresariales, no de ventas confirmadas.
Para Fernanda Zapata, el propósito es que este tipo de tecnología llegue a convertirse en un accesorio habitual de los vehículos, especialmente en aquellos que dependen de baterías de plomo.
Y aunque todavía falta conocer cómo se comportará BATTSAVER después de varios años de uso, su propuesta plantea una idea interesante: quizá no siempre sea necesario reinventar por completo una tecnología para mejorarla.
A veces, basta con encontrar una nueva forma de aprovecharla. En este caso, con un poco de ingeniería colombiana y energía del sol.
james
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