La Sentencia C-206 de 2025, emitida por la Corte Constitucional de Colombia, ha encendido un debate nacional sobre el uso del modelo zero rating por parte de los operadores móviles
Los defensores del zero rating, entre ellos empresas de telecomunicaciones y gremios como Asomóvil y Andesco, afirman que es una herramienta vital para democratizar el acceso digital. Pero sus detractores insisten en que favorece a ciertos proveedores de contenido, distorsionando el principio de libre competencia y reduciendo la diversidad informativa a la que puede acceder un usuario.
La Sentencia C-206 de 2025 de la Corte Constitucional representa un llamado de atención sobre cómo se debe garantizar un internet verdaderamente libre, inclusivo y democrático en Colombia. Si bien el modelo zero rating ofrece beneficios inmediatos, es crucial evaluar sus implicaciones a largo plazo para la neutralidad de la red, la libertad de información y la equidad en el acceso digital. La tecnología debe ser un puente hacia la igualdad, no un filtro que determine qué contenidos puede consumir cada quien.
La polémica está servida, y ya los bandos están creados, desde los que defienden a ultranza y aseguran que esta sentencia beneficiará el uso que hacemos de internet, hasta aquellos que aseguran que impactará las finanzas de los más pobres, que usan herramientas que vienen gratuitas en el modelo de Zero Rating, para comunicarse y hacer negocios, esperemos que va a pasar a futuro.