Saltar al contenido
Guapacho – Tecnología, ciencia y cultura digital

Marduk ¿Quiénes son y porqué de la polémica de su llegada a Colombia?

Por redes sociales hemos sido testigos de una serie de videos y publicaciones acerca de la visita de una banda a Colombia llamada Marduk, la cual tiene divididas las opiniones respecto de la conveniencia de su visita.

Para aclarar el tema, es necesario saber que Marduk es una banda sueca de black metal, la cual fue fundada en 1990 por Morgan Steinmeyer Håkansson, quien tenía como propósito crear la “banda de metal más blasfema del mundo”, por lo cual se deduce las temáticas y el tipo de letras que integran su fuerte repertorio musical.

El nombre Marduk, proviene del dios babilónico del mismo nombre y quien era  una deidad patrona de Babilonia y es una de las bandas de metal que iniciaron el camino del reconocido black sueco, junto a bandas como Dark Funeral, Dissection y Abruptum, las cuales tienen el mismo tono e idénticas temáticas en sus letras.

Marduk ha sido blanco de innumerables críticas, debido a su fuerte oposición a la religión, debido a sus letras anticristianas y evidentemente satánicas,  en donde incluso algunas de sus portadas, vienen con una serie de blasfemias tanto en los títulos como en las imágenes, y no tienen problema alguno en usar imágenes de crucifijos en una clara afrenta a las creencias religiosas más conservadoras.

Así mismo, y debido a la simbología usada en sus conciertos y marketing, han sido acusados de ser adeptos a las ideologías nazis, más concretamente por el uso del águila imperial y la Cruz de Hierro en sus portadas, sumado al hecho que uno de sus integrantes se ufana de ser descendiente de un oficial alemán, miembro de las temidas SS de del Tercer Reich.

En Colombia, el político cristiano y autodenominado el “concejal de la familia” Marco Fidel Ramírez, es quien encabeza una cruzada, a fin de impedir la visita de Marduk  a Colombia, y lo ha hecho haciendo uso de las redes sociales mediante videos, en los cuales explica sus razones.

Estas declaraciones han abierto un fuerte debate en cuanto a los límites de la libertad de expresión protegidas por ley y hasta qué punto y bajo que parámetros es necesario cuidas las “tradiciones” y “libertades religiosas” en nuestro país, un debate que en algún momento es necesario abordar y aclarar, y que debido a las fuertes raíces católicas de la región no se ha podido lleva a cabo.