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Tecnología y Sociedad

Errores más comunes que debe evitar para no estropear su portátil

La portabilidad trae sus ventajas pero también supone riesgos para su equipo. Las caídas, derrames de líquidos, entre otros accidentes pueden deteriorar el dispositivo más rápido de lo que se espera.

Derrames inesperados

En un portátil cualquier derrame de líquidos inesperado puede comprometer el funcionamiento del equipo, ya que se encuentran todos los componentes electrónicos que lo hacen funcionar. Por precaución, lo ideal es apagar el portátil e intentar recogerlo todo. Si se trata de un líquido viscoso, tipo refrescos azucarados o café, habrá que intentar limpiarlo muy bien, para que luego las teclas del equipo no se queden pegadas.

“En el mercado existen modelos que incorporan un teclado antilíquido que protege la zona donde se ubican la placa base, el procesador, la memoria y el disco duro.”, asegura Tatiana Gómez, Gerente de Mercadeo de Lenovo.

Caídas imprevistas

Los modelos enfocados a un público más exigente añaden un chasis reforzado para protegerlo contra caídas y golpes. Ésta es otra de las averías más frecuentes en portátiles. “Algunos dispositivos como los ThinkPad incluyen chasis reforzado de fibra de carbono con cuatro capas y una caja protectora de aleación de magnesio que los dotan de mayor resistencia ante las caídas”, asegura Tatiana Gómez.

Movimientos peligrosos

Fruto de los movimientos bruscos o caídas también se pueden producir fallos de disco duro. Se debe tener en cuenta que este tipo de daños son más frecuentes en los discos magnéticos que en los nuevos SSD, por lo que se debe ser más cuidadoso si el equipo cuenta con los primeros.

Una sobrecarga de energía

Los problemas eléctricos, como una sobretensión, pueden provocar un fallo de la fuente de alimentación. Afortunadamente en los equipos portátiles se trata de un elemento externo y fácil de sustituir. Solo hay que dirigirse al fabricante para solicitar un nuevo cargador para el equipo.

Los dilemas con la batería

La batería también es otro aspecto que puede causar problemas, sobretodo por agotamiento o un mantenimiento deficiente. Por eso debe evitarse mantener el equipo siempre enchufado puesto que genera un desgaste innecesario.

De todas formas es algo que ocurre cada vez menos con la mejora que han tenido  las baterías, destacando su autonomía, que puede variar de las 16 horas en los modelos de gama alta a cerca de cuatro en los de gama baja.

Habría que diferenciar aquellos portátiles en los que la batería es fácilmente sustituible por el usuario, ya que se puede extraer. En este caso bastaría con solicitar otra al fabricante. En los modelos más compactos, como los ultrabook, la batería no puede retirarse fácilmente por el usuario, por lo que para sustituirla lo ideal es llevarlo a un servicio técnico oficial para tener todas las garantías.

Evitando el sobrecalentamiento

Por último, al estar los portátiles diseñados para funcionar en un espacio muy reducido, en lugares con altas temperaturas,  si no se mantienen limpias las rejillas de ventilación pueden sufrir un sobrecalentamiento que provoca problemas con el procesador y la placa.  En este sentido un diseño eficiente y un chasis que ayude a disipar el calor ayudan a no tener estos problemas. Si estamos trabajando en una mesa, una base de refrigeración siempre es de ayuda en este tipo de ambientes.