Charlie, las marchas, libertad de expresión y asesinatos

Podríamos planear un asesinato o comenzar una religión

– Jim Morrinson 

Desde todo punto de vista cualquier asesinato, por el motivo que fuera es un hecho condenable en cualquier parte del mundo, llámese Francia, Colombia, Nigeria o la luna, y para nosotros no podría ser diferente, y obvio que hay que marchar y hacer sentir nuestra más airada voz de protesta para que la sociedad no quede indiferente, pero lo que nos parece un poco peligroso es que olvidemos nuestros propios muertos.

La masacre de los integrantes del periódico Charlie Hebdo es un acto de barbarie en nombre de la religión que no debería ser, de acuerdo, pero en otros lugares del mundo, a diario se cometen crímenes peores, para no ir muy lejos en Colombia han sido asesinados desde 1977 más de 142 periodistas, obvio la cifra aumenta dramáticamente si sumamos a estos números, los civiles, militares y policías que se ha llevado la guerra, y de ñapa podemos unirle a los que han sido victimas de delincuencia organizada, atracos y hace algunos años el fenómeno del narcotrafico.

Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo francés, ni más faltaba, pero tambien deben dolernos nuestros propios muertos, debemos elevar nuestra voz de protesta y acompañar de manera decidida a los dolientes de nuestros mártires y ahí si después atrevernos a condenar los muertos ajenos.

Solo esperemos que los franceses o europeos o el mundo entero nos acompañe cuando coloquemos nuestra propia cuota de sangre.