Brasil quiere mantener lejos de sus comunicaciones a la NSA.

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Foto: Flickr 

Si algo ha enseñado el señor Edward Snowden, es que nuestros datos personales no son tan privados como lo creíamos hace un tiempo, si bien es cierto que alguien se entere de donde estuvimos en vacaciones no es tan preocupante si lo vemos desde nuestra perspectiva, para los gobiernos si altamente sensible que la información de sus naciones estén a la vista de curiosos ojos.
El gobierno de Brasil, piensa que debe “dejar a raya” a la NSA, quien es en ultimas la encargada de escuchar sus conversaciones y lo quiere hacer sin desconectar a sus ciudadanos de la red de Internet, pero si desplegando su propio cable submarino a fin de evitar “pinchazos” de gobiernos extranjeros. (lea también: la privacidad y la seguridad después de Snowden)

Con este objetivo en mente, el gobierno brasilero espera antes de terminar el 2016, cablear los 5.600 kilómetros de largo uniendo a Fortaleza (Brasil) con Lisboa (Portugal), operación a cargo de Telebras, operadora propiedad del estado, e Islalink, trabajo que tendrá un costo de unos 175 millones de euros.

No sé hasta qué punto esta actitud provoque más tensiones en las relaciones entre Brasil y EEUU, lo que si es cierto es que puede ser el punto de partida para que otros gobiernos se apropien de sus comunicaciones junto con su seguridad, o que se creen nuevas formas de “escuchar” sin muchos permisos en Internet.

Con información de xataka.com