Bebidas energéticas; la verdad sobre su uso.

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Muchos de nosotros hemos usado (y abusado) de las bebidas energéticas para mejorar nuestro desempeño físico o educativo y posiblemente no hemos visto ningún problema aparte de un leve aumento de nerviosismo relativamente perceptible.

En respuesta a esta inquietud en particular, la Doctora Katherine Zeratsky, especialista en dietética, asegura que dado que la mayoría de bebidas energéticas contienen gran cantidad de cafeína, lo que puede estimular temporalmente la vitalidad. Algunas bebidas energéticas también tienen azúcar y otras sustancias. Sin embargo, la estimulación dura poco y puede presentarse acompañada por otros problemas.

Las bebidas energéticas que contienen azúcar pueden contribuir a ganar peso, y el exceso de cafeína o de sustancias análogas puede conducir a:

• Nerviosismo
• Irritabilidad
• Insomnio
• Mayor presión arterial

De igual manera combinar las bebidas energéticas con alcohol puede ser incluso más problemático, porque éstas pueden atenuar la intoxicación y posiblemente conducir a beber excesivamente y sufrir lesiones relacionadas con el alcohol.

Las personas que ocasionalmente toman  no tienen problema, pero es importante no exceder de alrededor de 16 onzas (500 mililitros) diarios. No obstante, si nos sentimos constantemente cansados o agotados, mejor busquemos otra manera más sana de estimular nuestra vitalidad.

Dormir bien, incorporar actividades físicas en nuestra rutina diaria y comer sanamente es la norma, obvio si esto no nos sirve ya es hora de visitar a un médico, ya que a veces el cansancio es el signo de alguna enfermedad como hipotiroidismo o anemia.

Ahora bien, si usted tiene problemas cardíacos o presión arterial alta, es mejor contar con la opinión de especialista para saber si las bebidas energéticas pueden ocasionarle alguna complicación. Los adolescentes, las embarazadas y las mujeres que amamantan a sus bebés posiblemente deben evitar o restringir el consumo de este tipo de bebidas.

Debido a la creciente popularidad de las bebidas energéticas, muchos padres de familia se muestran preocupados por la cantidad de cafeína que sus hijos consumen. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los adolescentes no consuman más de 100 miligramos de cafeína al día, y los niños menores no deben consumir bebidas con cafeína de forma regular.