Elon Musk finalmente mostró la nueva generación del Tesla Roadster y sorprendió con un deportivo eléctrico equipado con propulsores de aire comprimido desarrollados junto a SpaceX. El vehículo puede realizar maniobras aéreas y acelerar de 0 a 97 km/h en menos de un segundo.
Elon Musk finalmente mostró la nueva generación del Tesla Roadster y sorprendió con un deportivo eléctrico equipado con propulsores de aire comprimido desarrollados junto a SpaceX. El vehículo puede realizar maniobras aéreas y acelerar de 0 a 97 km/h en menos de un segundo.
Durante años, los automóviles voladores han sido protagonistas de películas de ciencia ficción, series animadas y promesas de la industria tecnológica. Ahora Tesla quiere demostrar que algunas de esas ideas pueden convertirse en realidad, aunque todavía estemos lejos de ver vehículos circulando por los cielos de nuestras ciudades.
La compañía de Elon Musk presentó el 15 de octubre de 2026 la esperada segunda generación del Tesla Roadster, un deportivo eléctrico que incorpora tecnología desarrollada conjuntamente con SpaceX y que llevó su presentación mucho más allá de una exhibición convencional.
Durante el evento, celebrado en las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, el automóvil recorrió una rampa invertida, realizó movimientos en el aire y aterrizó utilizando propulsores integrados en su carrocería.
Pero eso no fue todo.
Tesla también mostró cómo el vehículo podía elevarse brevemente para superar varios automóviles, incluidos un Cybertruck, un Cybercab y otros modelos de la marca.
La demostración convirtió en realidad, al menos de forma experimental, una promesa que Musk llevaba haciendo desde 2018: construir un deportivo eléctrico capaz de utilizar tecnología aeroespacial para realizar maniobras imposibles para un automóvil convencional.
¿Cómo consigue volar el nuevo Tesla Roadster?
Lo más interesante de este vehículo no está solamente en su diseño futurista o en su potencia, sino en la tecnología que utiliza para separarse del suelo.
El nuevo Roadster incorpora un sistema de propulsores de gas frío desarrollado con la participación de ingenieros de SpaceX.
A diferencia de un motor de cohete tradicional, que utiliza la combustión para generar empuje, estos propulsores liberan aire comprimido a alta presión.
Según explicó Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos de Tesla, el sistema utiliza diez propulsores conectados a depósitos que almacenan aproximadamente 600 litros de aire comprimido.
Al liberar ese aire de manera controlada, el automóvil puede generar fuerzas que modifican su movimiento, permiten levantarlo brevemente y ayudan a controlar su orientación mientras está en el aire.
El sistema se complementa con ventiladores de gran potencia instalados debajo del vehículo.
Estos generan una fuerza de succión que permite mantener el automóvil adherido a determinadas superficies, incluso cuando se encuentra en una posición invertida.
Durante la presentación, Tesla combinó ambas tecnologías para demostrar que el Roadster podía desplazarse por una rampa, quedar prácticamente boca abajo y realizar una maniobra aérea antes de aterrizar.
Es una combinación de ingeniería automotriz y tecnología aeroespacial bastante inusual.
De 0 a 100 km/h en aproximadamente un segundo
La aceleración es otro de los aspectos que ha llamado la atención.
Durante la presentación, Tesla mostró un Roadster capaz de pasar de 0 a 60 millas por hora, equivalentes a unos 97 kilómetros por hora, en menos de un segundo.
La cifra resulta extraordinaria incluso para los estándares de los superdeportivos eléctricos actuales.
Cifras anunciadas por Tesla
0,81 s
De 0 a 97 km/h en la demostración
370+ km/h
Velocidad máxima anunciada
480+ km
Autonomía estimada por carga
2028
Año previsto para comenzar la producción
Son datos presentados por Tesla; todavía no equivalen a resultados independientes de un vehículo comercial homologado.
La utilización de propulsores puede ayudar a alcanzar aceleraciones que serían muy difíciles de conseguir únicamente mediante la tracción de los neumáticos.
Sin embargo, todavía será necesario conocer cómo se comporta esta tecnología en condiciones de conducción reales y qué limitaciones tendrá su utilización en vías públicas.
Tesla Roadster tendrá tres versiones, incluida una diseñada para maniobras aéreas
Tesla anunció que el nuevo Roadster estará disponible en tres configuraciones, cada una enfocada en diferentes niveles de rendimiento.
Versión
Características
Performance
Dos ocupantes, aerodinámica activa y sistema de succión
Thrust
Dos ocupantes y propulsores traseros para acelerar en menos de un segundo
Rocket
Un ocupante y diez propulsores para realizar maniobras aéreas
La variante Rocket representa la propuesta más extrema de la compañía.
Su configuración está pensada para aprovechar al máximo el sistema de propulsión y ofrecer capacidades que van más allá de las de un deportivo tradicional.
Por ahora, Tesla no ha demostrado que estas funciones puedan utilizarse libremente en cualquier carretera, ni ha explicado todos los requisitos de seguridad y homologación que necesitarían para llegar al mercado.
¿Cuánto costará el nuevo Tesla Roadster?
Aunque Tesla presentó las características principales de su deportivo, todavía no anunció los precios definitivos de venta para las nuevas versiones.
Sin embargo, ya permite realizar reservas de algunas configuraciones.
Roadster Performance
Depósito para reservar
US$ 50.000
Roadster Thrust
Depósito para reservar
US$ 250.000
Roadster Rocket
Acceso por invitación
Sin precio anunciado
Es importante aclarar que estas cantidades corresponden a las reservas y no necesariamente representan el precio total del vehículo.
La compañía tampoco confirmó una fecha de comercialización para Colombia ni las condiciones bajo las cuales podría venderse en otros mercados.
Nueve años de espera para un automóvil que todavía no llega a las calles
La historia del nuevo Roadster también está marcada por una larga sucesión de aplazamientos.
Tesla presentó por primera vez su segunda generación en noviembre de 2017, durante un evento dedicado al camión eléctrico Tesla Semi.
En aquel momento, Elon Musk prometió que el deportivo llegaría al mercado en 2020, con prestaciones capaces de superar a muchos de los automóviles más rápidos del planeta.
Pero el proyecto comenzó a retrasarse mientras la compañía concentraba sus esfuerzos en la producción de otros modelos, especialmente el Model 3 y posteriormente el Model Y y la Cybertruck.
Durante los años siguientes, Musk ofreció diferentes fechas y anticipó que el vehículo incorporaría tecnologías desarrolladas por SpaceX.
En 2018 incluso habló de instalar aproximadamente diez pequeños propulsores alrededor del automóvil para mejorar la aceleración, el frenado y su comportamiento en las curvas.
Lo que entonces parecía una afirmación exagerada finalmente tuvo una demostración pública en octubre de 2026.
Sin embargo, la producción está prevista para 2028, por lo que todavía faltan aproximadamente dos años para comprobar si Tesla logra transformar este prototipo en un producto comercial.
¿Realmente estamos ante el primer Tesla volador?
Aquí es importante distinguir entre lo que Tesla demostró y lo que muchas personas imaginan cuando escuchan hablar de un automóvil volador.
El Roadster sí consiguió despegar brevemente del suelo y realizar maniobras controladas durante la presentación.
Pero eso no significa que pueda utilizarse para viajar de una ciudad a otra por el aire.
Su tecnología está orientada a generar empuje durante períodos cortos, mejorar las prestaciones del vehículo y permitir determinados movimientos acrobáticos.
No es un avión, tampoco un helicóptero y, al menos por ahora, no se ha presentado como un medio de transporte aéreo de uso cotidiano.
Además, integrar sistemas de propulsión de alta presión en un automóvil plantea desafíos relacionados con la seguridad, el mantenimiento y las regulaciones.
Por eso, aunque las imágenes parecen salidas de una película de ciencia ficción, el futuro comercial de estas funciones todavía está por definirse.
Elon Musk quiere que el Roadster sea algo más que un automóvil deportivo
La llegada de este vehículo también tiene un significado especial para Tesla.
En los últimos años, la compañía ha ampliado sus intereses hacia la conducción autónoma, la inteligencia artificial, los robots humanoides y los servicios de transporte sin conductor.
En ese contexto, el Roadster representa una apuesta diferente.
Es un vehículo diseñado para llamar la atención, demostrar capacidades de ingeniería y reforzar la imagen de Tesla como una empresa capaz de desarrollar tecnologías poco convencionales.
El propio Musk ha reconocido que el Roadster probablemente no tendrá un impacto importante en los ingresos de Tesla.
Su función parece estar más relacionada con mostrar hasta dónde puede llegar la compañía cuando combina sus conocimientos con los de SpaceX.
El problema es que las demostraciones espectaculares no siempre se traducen en productos comerciales exitosos.
Para Tesla, el desafío será conseguir que estas innovaciones puedan fabricarse de manera confiable, cumplir las regulaciones y ofrecer una experiencia que justifique su elevado costo.
El futuro de los automóviles podría ser mucho más extraño de lo que imaginamos
La presentación del nuevo Tesla Roadster deja una conclusión interesante: los límites entre diferentes industrias tecnológicas comienzan a hacerse cada vez más pequeños.
Un fabricante de automóviles eléctricos está utilizando conocimientos aeroespaciales para crear nuevas formas de movimiento, mientras otras empresas experimentan con vehículos autónomos, sistemas de inteligencia artificial y nuevas tecnologías de transporte.
No sabemos si dentro de algunos años veremos automóviles capaces de saltar obstáculos utilizando propulsores o si el Roadster terminará siendo una costosa demostración de ingeniería.
Lo que sí quedó claro es que Tesla logró convertir una promesa de hace casi una década en un prototipo capaz de sorprender al público.
Ahora falta la parte más difícil: llevarlo a producción.
Porque una cosa es conseguir que un automóvil vuele durante una presentación, y otra muy diferente es lograr que cualquiera pueda conducirlo con seguridad.
Mientras tanto, Marty McFly seguramente estaría haciendo fila para reservar el suyo.
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