ChatGPT estrena un probador virtual: sube una foto y mira cómo te queda la ropa antes de comprarla
🕒 Lectura estimada: 6 min
🕒 Lectura estimada: 6 min
Comprar ropa por internet tiene un problema que ni las fotografías profesionales, las tablas de medidas ni las reseñas han conseguido eliminar por completo: nunca estamos totalmente seguros de cómo nos quedará algo hasta que lo tenemos puesto.
OpenAI quiere que ChatGPT ayude precisamente con eso.
La compañía estrenó una nueva función de probador virtual que permite subir una fotografía y generar una imagen mostrando cómo podría verse una prenda o accesorio sobre nosotros.
La herramienta forma parte de las nuevas funciones de compras incorporadas a ChatGPT y está disponible tanto en la versión web como en las aplicaciones móviles.
Y utilizarla es bastante sencillo.
Cuando ChatGPT muestre un producto de ropa o un accesorio entre sus resultados de compras, aparecerá un nuevo botón llamado “Try on”, o probar.
Al seleccionarlo, el usuario puede tomarse un selfi o subir una fotografía que servirá como referencia.
ChatGPT utiliza entonces su sistema de generación de imágenes para crear una versión en la que la persona aparece utilizando el producto seleccionado.
Pero no hace falta limitarse exclusivamente a los productos encontrados dentro de ChatGPT.
También puedes subir directamente una imagen de una camisa, chaqueta, vestido, gafas o cualquier otro accesorio dentro de una conversación y pedirle al chatbot que te muestre cómo podría verse sobre ti.
Eso significa que incluso una captura de pantalla de una tienda online puede convertirse en el punto de partida para una prueba virtual.
La función encaja con una estrategia mucho más amplia de OpenAI.
ChatGPT lleva tiempo mostrando productos cuando detecta que una conversación tiene intención de compra. El sistema puede presentar fotografías, información sobre los artículos y enlaces hacia las tiendas donde están disponibles.
Ahora el proceso puede ir varios pasos más lejos.
Por ejemplo, podrías pedirle:
“Quiero un look informal para una cena”.
ChatGPT podría ayudarte a localizar diferentes prendas y posteriormente mostrarte cómo quedarían algunas de ellas utilizando tu propia fotografía.
Otra posibilidad sería subir una imagen de un conjunto que viste en redes sociales y pedir alternativas similares disponibles para comprar.
En lugar de limitarse a decirte qué producto podría servirte, el objetivo parece ser acompañarte durante una parte mucho mayor de la decisión de compra.
El probador virtual no llegó solo.
OpenAI también añadió una nueva función de Favoritos, que permite guardar productos dentro de la Biblioteca de ChatGPT.
El usuario puede marcar artículos que quiera revisar posteriormente e incluso crear carpetas para organizarlos. Las imágenes producidas durante las pruebas virtuales también pueden quedar accesibles dentro del ecosistema de ChatGPT.
En la práctica, la aplicación comienza a parecerse un poco más a una mezcla entre asistente personal, buscador de productos y tablero de inspiración.
Y esa combinación podría resultar especialmente interesante para ropa, decoración, accesorios y otras compras donde la apariencia pesa tanto como las especificaciones técnicas.
El probador virtual también aprovecha las mejoras recientes introducidas por OpenAI en ChatGPT Images 2.5.
El modelo de imágenes presentado en septiembre fue diseñado para conservar mejor a las personas y objetos presentes en fotografías de referencia, producir iluminación más natural y generar texturas más detalladas.
También sigue instrucciones de edición con mayor precisión y puede generar imágenes hasta un 50 % más rápido que Images 2.0, según OpenAI.
Estas mejoras son especialmente importantes para un probador virtual.
No sirve de mucho mostrar una chaqueta sobre una persona si durante el proceso la inteligencia artificial termina modificando demasiado su rostro, cuerpo o características.
Mantener la identidad visual de la fotografía original es precisamente uno de los aspectos que OpenAI asegura haber mejorado en Images 2.5.
ChatGPT guarda la fotografía de referencia utilizada para las pruebas virtuales con el objetivo de que no tengas que volver a subirla cada vez.
La imagen puede cambiarse o eliminarse posteriormente desde:
Configuración → Personalización → Fotos de referencia.
Es un detalle importante para tener presente antes de utilizar el servicio, especialmente porque estamos hablando de fotografías personales.
El usuario mantiene la posibilidad de eliminar la imagen de referencia cuando quiera.
Aquí aparece la principal limitación.
La imagen generada por ChatGPT sirve para visualizar cómo podría verse un producto, pero no funciona como un sistema exacto de medición corporal.
OpenAI advierte expresamente que las pruebas virtuales pueden no representar perfectamente ni el producto ni la apariencia de la persona.
Tampoco garantizan que una talla vaya a quedar correctamente.
Así que si ChatGPT te muestra espectacular con una chaqueta talla M, eso no significa necesariamente que debas pulsar inmediatamente el botón de comprar.
OpenAI recomienda seguir comprobando las medidas proporcionadas por la tienda, las características del producto y las políticas de devolución antes de realizar una compra.
En otras palabras: es un probador visual, no un sastre digital.
OpenAI tampoco es la primera compañía que intenta resolver este problema mediante inteligencia artificial.
Google ha desarrollado durante los últimos años diferentes herramientas de prueba virtual que permiten visualizar ropa sobre distintas personas y posteriormente sobre fotografías proporcionadas por los propios usuarios.
La diferencia es que ChatGPT integra ahora esa posibilidad dentro de una conversación.
Eso permite combinar búsqueda, recomendaciones, generación de imágenes y comparación de productos sin abandonar el chatbot.
Y ahí puede estar la verdadera importancia de esta función.
Durante años asociamos ChatGPT principalmente con escribir textos, resumir documentos, programar o resolver preguntas.
Eso está cambiando rápidamente.
OpenAI ha añadido búsquedas en internet, generación y edición de imágenes, herramientas de compras, almacenamiento de productos favoritos y ahora un probador virtual.
Cada nueva función acerca un poco más a ChatGPT a la idea de convertirse en un asistente capaz de acompañarnos durante tareas completas, en lugar de responder simplemente una pregunta aislada.
Y las compras son un territorio particularmente importante.
Si millones de personas comienzan a preguntarle a una inteligencia artificial qué comprar, dónde comprarlo y cómo podría quedarles antes de gastar dinero, los buscadores y plataformas tradicionales de comercio electrónico tendrán un nuevo competidor con el que preocuparse.
Por ahora, al menos, hay algo mucho más divertido que podemos hacer.
La próxima vez que encuentres esa chaqueta carísima que llevas diez minutos mirando en internet, puedes preguntarle a ChatGPT cómo te quedaría antes de convencerte de que definitivamente la necesitas.
james
Recibe noticias, análisis y contenido geek directo en tu bandeja.
Deja tu comentario