Logo Guapacho
ON

Portada » Cuatro versiones de Fito Paez conviven un mismo espacio

Cuatro versiones de Fito Paez conviven un mismo espacio

🕒 Lectura estimada: 3 min


El cortometraje “Todos los Fitos”, presenta a cuatro versiones de Fito Paez conviviendo en un mismo espacio, en donde se vislumbra un contraste visual de sus diferentes épocas: el Fito del 63, el de Circo Beat, el del 2014 y el actual. En ese contexto, un Fito, el de hoy, se mira a sí mismo y describe a los otros.

La trama se desarrolla sostenida en dos aspectos que confluyen y se retroalimentan: el musical y el audiovisual.

En cuanto a lo audiovisual, en una conversación circular, los Fitos mantienen diálogos solapados que presentan el multiverso Paez: en un living que se adivina de noche, conversan en sillones, mientras la cámara los descubre, uno a uno.

El plano musical lo protagonizan el nombre del disco, “Shine” y la revelación del contexto en el que nace el nombre: El álbum encarna el renacer de Fito Paez después del accidente doméstico que sufrió en septiembre del 2024 y que derivó en una intervención quirúrgica por la fractura de nueve costillas, y en la suspensión de todas sus actividades, conciertos y grabaciones.

Eso, le narra el Fito actual a los otros, detallando el sentido y el por qué del nombre de este nuevo material. Estos responden como un karma Lyncheano, sin parar, “Shine”, “Shine”, Shine”. En la narrativa, el tiempo rompe su linealidad y se vuelve circular, donde el Fito actual se encuentra con todas sus versiones pasadas; enfrentados en un diálogo con retrospectiva, saca conclusiones sobre sí mismo e incluso les relata lo que posiblemente le hubiera gustado escuchar desde joven acerca del futuro. 

Desde el presente, en un acto de autoconocimiento, esa charla entre los Fitos concluye en algo: lo que importa es la música y es lo que los iguala en temporalidad. Así como la puesta de cámara que resignifica la comunicación entre los Fitos, “Shine, es Circular”, dice el actual. “Y la música, es lo que nos trajo hasta acá”, les subraya.

El lugar donde transcurre todo, se presenta minimalista, pero con espacios, fomentando una operación similar a la que sucede en los sueños: al existir pocos y específicos elementos, cada uno cobra una gran relevancia, mientras el Fito actual ve pasar todo delante de sus ojos. En este contexto, la cámara desde el concepto de circularidad, va asfixiando a los Fitos. Los encierra cada vez un poco más, en tanto que el tiempo marca el ritmo de la vida y se rompe la circularidad. En paralelo, a modo de reminiscencia al teléfono que Sergio Leone introduce en el comienzo de “Érase una vez en América”, suena permanentemente un portero eléctrico: ¿Quién llama?

Es así que Fito se escucha a sí mismo por otro medio, se transforma su punto de vista, trasladando a todos los Fitos en un plano abstracto en el que se ríen, lloran, se enojan y demás.

CATEGORÍAS:

Cine, Música

soni Jimenez

Suscríbete al boletín

Recibe noticias, análisis y contenido geek directo en tu bandeja.

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Te puede interesar